Cuidar no es prometer que nunca fallará.

La finalidad es reducir problemas evitables y disponer de un procedimiento de respuesta. La frecuencia de revisión, las tareas y los tiempos de atención deben aparecer por escrito. No ofrecemos una garantía de seguridad absoluta ni atención permanente por defecto.

Cuatro tareas que conviene separar.

Un plan puede combinar tareas distintas, pero cada una consume tiempo y necesita un responsable.

  • Técnica: revisiones de componentes, compatibilidad y errores detectados.
  • Respaldo: alcance de las copias, retención y procedimiento de recuperación.
  • Contenido: cambios de textos o imágenes dentro de una bolsa de tiempo.
  • Evolución: mejoras nuevas, valoradas antes de ejecutarlas.

El presupuesto depende del estado de partida.

Antes de asumir una web existente necesitamos conocer sus versiones, accesos, licencias y problemas conocidos. La puesta al día inicial puede ser un trabajo separado. El mantenimiento mensual no tiene un precio publicado hasta concretar el servicio y sus límites.

Qué ocurre después de los 30 días de entrega.

Los 30 días de corrección de errores incluidos en nuestros proyectos cubren defectos del alcance entregado. No incluyen nuevas páginas, cambios de criterio o fallos provocados por modificaciones externas. Para necesidades posteriores se puede acordar mantenimiento o intervenciones puntuales.

¿Incluye posicionamiento y anuncios?

No por defecto. El mantenimiento técnico, la producción de contenido y la captación de tráfico son servicios distintos.

¿Puedo cambiar de proveedor?

Las cuentas y accesos deben permitir la continuidad. Las condiciones de salida, entrega y licencias se documentarán en la propuesta.