Claridad para una decisión importante.
Una empresa puede necesitar explicar varias líneas de actividad y dirigirse a públicos diferentes. Empezamos por priorizar los servicios y las preguntas que deben quedar resueltas antes de una reunión comercial.
Una base que se puede ampliar.
Una web corporativa puede crecer con nuevas páginas, un catálogo o integraciones. La primera propuesta separará lo imprescindible de lo que puede esperar, con costes iniciales y recurrentes identificados.
Coordinar la aprobación.
Acordamos quién aporta materiales y quién consolida los comentarios. Las dos rondas de revisión funcionan mejor con una persona responsable de reunir las decisiones del equipo.