Hosting y mantenimiento: qué cubre cada uno.
Dos servicios relacionados que no conviene confundir. Entender la diferencia te ayuda a comparar propuestas y evitar responsabilidades sin cubrir.
Hablemos de lo que necesitas ↗El hosting aloja la web.
Aporta recursos para que los archivos, la aplicación y los datos estén disponibles. Según el contrato puede incluir correo, certificados y copias, pero eso no implica que alguien actualice el CMS o pruebe tus formularios.
El mantenimiento cuida el software.
Define revisiones, actualizaciones, pruebas y soporte de la web. Debe especificar frecuencia, tiempo incluido, exclusiones y cómo se atienden las incidencias.
Las preguntas que conviene hacer.
¿Quién hace las copias y dónde se guardan? ¿Quién comprueba que se pueden restaurar? ¿Quién revisa los formularios? ¿Qué pasa con las licencias y el correo? Pide respuestas por escrito en cada propuesta.